Sin neutralidad frente a la injusticia: debate en Barcelona por la verdad sobre Venezuela

por | 22 abril, 2026

Continúa con éxito el ciclo de encuentros sobre Venezuela “Tejidos de solidaridad”, organizado por el Consulado General de Venezuela en Barcelona, en colaboración con la Asamblea Bolivariana de Cataluña.

La última cita tuvo lugar el pasado viernes 17 de abril en el Casal Transformador de la capital catalana, donde se celebró la conferencia “Contra la neutralidad. La lucha por el relato en Venezuela hoy”. En ella participaron como ponentes el profesor Xavier Giró, especialista en periodismo político y conflictos de la Universidad Autónoma de Barcelona, y la periodista venezolana Mercedes Chacín, directora del diario digital Ciudad CCS y ex viceministra de Comunicación de la Cancillería venezolana.

La conferencia fue introducida por el historiador Víctor Ríos, miembro de la Asamblea Bolivariana de Cataluña, quien, al abordar el tema de la neutralidad informativa, citó al arzobispo sudafricano Desmond Tutu, célebre por su liderazgo moral en la lucha contra el apartheid: “Si eres neutral en una situación de injusticia, significa que has elegido el bando del opresor”.

A continuación, el profesor Xavier Giró explicó qué la idea de neutralidad en los medios de comunicación resulta irreal, ya que el periodismo opera necesariamente desde marcos interpretativos condicionados por decisiones que implican criterios, desde la selección de los hechos noticiables, hasta el enfoque con el que se presentan, en el que también influyen las voces de los bandos en conflicto y de otras fuentes, como expertos y testigos, que también tienen su visión. Todo ello combinado con datos parciales de actores que despliegan lo que se denomina el “cuadrado de polarización ideológica”, donde cada parte maximiza sus virtudes y minimiza las del adversario, al tiempo que reduce sus propios defectos y amplifica los del contrario.

En contextos de conflicto, afirmó Giró, el periodismo influye incluso a través del léxico que emplea. Al referirse a lo ocurrido al presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, señaló que “no es lo mismo decir ‘secuestro’, ‘captura’, ‘caída’, ‘arresto’, ‘detención’, ‘extracción por la fuerza’ o ‘ausencia forzosa’”.

Asimismo, subrayó:

Uno tiene que asumir la responsabilidad de decidir hacia dónde orienta lo que hace. Frente al atropello, al abuso de poder o a los crímenes contra los derechos humanos, no se puede optar por la neutralidad: hay que tomar partido.

De ahí la necesidad de una comunicación orientada a la resolución de conflictos, a una paz alcanzable mediante la construcción de puentes de entendimiento, soluciones ganar-ganar y la eliminación de la violencia, para que calle “el ruido de las balas que no permite escuchar las ideas”, como recoge un mural en Bogotá citado por Giró.

Por su parte, la periodista Mercedes Chacín inició su intervención denunciando el impacto de las más de mil medidas coercitivas unilaterales aplicadas contra Venezuela, que – según afirmó – tienen un impacto directo en la vida cotidiana de la población, aunque esta relación no siempre es percibida con claridad por la opinión pública internacional.

Aunque el origen de la debacle económica venezolana, como de la cubana, es producto del bloqueo, mucha gente no lo percibe de esa forma. La revolución bolivariana es una dictadura hambreadora porque así es el comunismo. Comen niños y niñas. Esta realidad comunicacional forma parte de la guerra cognitiva. Son bombas de información falsa donde el enemigo, el imperio norteamericano, es tremendamente eficiente, porque tiene décadas manejando la información conforme a sus intereses.

Apoyándose en conceptos formulados por el catedrático venezolano Federico Álvarez, la periodista explicó que esta “guerra cognitiva” emplea técnicas como la descontextualización de los hechos; la promoción de noticias mediante mecanismos como la información sonda o los globos de ensayo; la omisión total o parcial de informaciones; la distorsión de los datos; la segmentación de audiencias; y la fragmentación y aceleración de la comunicación.

– El bloqueo se oculta, el periodismo lo oculta, porque cuando la humanidad descifre cómo y quiénes manipulan nuestros cerebros, cuando se entienda que nuestros supuestos salvadores hoy son nuestros verdugos, solo ese día caerá el imperio. Las y los comunicadores sociales que hoy modelan narrativas tienen ante sí una realidad y muchas interpretaciones. Más allá de la técnica, de la inteligencia artificial, del avance de las telecomunicaciones hay una sola batalla ética a favor de los pueblos del mundo. A esa batalla me sumo.

Durante el debate que cerró la conferencia, el Cónsul General de Venezuela, Carlos Azpurua, sugirió que “el hecho de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, tenga que instruir a las representaciones diplomáticas de su país a contratar mercenarios de la información proestadounidenses, nos sugiere que Venezuela no necesariamente está perdiendo la guerra comunicacional por la verdad”, pese a haber sido utilizada como “conejillo de Indias” por tecnologías extremadamente avanzadas.

El Consulado General de Venezuela en Barcelona invita a toda la comunidad – venezolanos y venezolanas, así como amigos y amigas de otros países – a sumarse a los próximos encuentros del ciclo Tejidos de Solidaridad, un espacio abierto al diálogo, la reflexión crítica y la construcción de puentes de entendimiento. En un contexto global marcado por desinformación y desafíos compartidos, la participación activa de todas y todos resulta fundamental para seguir tejiendo redes de apoyo, intercambio y compromiso con la verdad y la paz.