¿Qué pasó en la OEA?

por | 10 abril, 2019

Actuando ilegalmente y violando su carta fundacional, la OEA se convirtió en un “cascarón vacío”, así que ratificamos nuestra decisión de abandonar la organización. Esta, en pocas, palabras, la posición de Venezuela luego de que el Secretario general de la Organización Estados Americanos (OEA) Luis Almagro y un grupo de representantes de los gobiernos de derecha de dicha organización, decidieron este martes reconocer ilegalmente, como “representante” de Venezuela ante la OEA, a Gustavo Torres, un designado por el diputado en desacato Juan Guaidó, cara visible del golpe de estado de Washington y sus aliados contra Venezuela. “Avalaron al títere político designado por Donald Trump. Se trata de una de las más infelices decisiones tomadas en la larga historia”, comentó el Canciller de Venezuela, Jorge Arreaza.

Lo ocurrido en la OEA es un acto ilegal que viola los principios y las normas del Derecho Internacional, así como la Carta de la Organización. Por ende, el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro ratificó la decisión de abandonar la OEA el 27 de abril, al cumplirse dos años de haberse anunciado. Asbina Marín Sevilla, la representante legitima de Venezuela en la OEA, manifestó que su país “nunca más” va a regresar al organismo, ya que el nombrar a un miembro diferente al nombrado por el Gobierno de un país, la OEA “viola su carta fundacional”, convirtiéndose en “un cascarón vacío”.

Afirmó que la OEA no puede desconocer o reconocer a ningún Gobierno como tal, sino que debe ser una decisión de cada país. Además, un tipo de decisión de esta naturaleza no corresponde al Consejo Permanente sino que es asunto de una Asamblea Extraordinaria en la que deben dar el visto bueno 24 de los 34 miembros de la organización. La decisión sobre Venezuela se produjo con 18 votos a favor, 9 en contra, 6 abstenciones y un ausente. «Con esta decisión -que hunde aún más a la OEA en el desprestigio y la ilegalidad- EE.UU y sus Gobiernos satélites demuestran que nunca contaron con la mayoría necesaria de los Estados miembros para agredir a Venezuela y, al final, se vieron forzados a vaciar la organización de todos sus principios«, comentó la Cancilleria de Venezuela en un comunicado.

La Cancillería de Venezuela expresó que el Gobierno venezolano considera como nulo y carente de legalidad cualquier «acciones, decisión y/o acuerdo adoptado de manera bilateral o multilateral en el seno de la OEA con la participación de un fantoche político usurpador». Además, reiteró su «indeclinable decisión de abandonar la Organización de Estados Americanos el próximo 27 de abril de 2019, al considerar que Venezuela no puede permanecer en una organización arrodillada a los intereses imperiales y supremacistas de la administración estadounidense».

El embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, calificó lo ocurrido en la OEA de un acto ilegal, violatorio del Derecho Internacional. “Para dar el golpe de Estado en Venezuela se vieron forzados a dar un golpe de Estado a la OEA y terminaron dándonos la razón: en esta OEA al servicio de la Doctrina Monroe no queremos permanecer”, expresó. “Almagro no tiene autoridad para reconocer presidentes. Esa autoridad no existe, así como tampoco existe en la OEA un documento de “reconocimiento” a un presidente “autoproclamado”. Lo que sí existe en la Carta es la protección de los derechos soberanos de los Estados. (Artículos 11, 12, 15, 19 y 20). Moncada alertó al mundo que nunca antes el Consejo Permanente de la OEA se había tomado una decisión de ese tipo, simplemente porque no tiene y nunca ha tenido esa autoridad. Denunció que el camino a la guerra pasa por sentar en el puesto de Venezuela en la OEA a un agente del gobierno de Trump que pida una invasión por “razones humanitarias”.

El embajador de Venezuela denunció que Washington, al no contar con los 24 votos necesarios de la Asamblea General, “fabricó el fraude” de que solo es necesario la aprobación de 18 naciones en el Consejo Permanente. “No pudieron convencer a la región para oponerla a Venezuela”, dijo Moncada.

El abogado y especialista en derecho internacional Yonde Ganchica, asesor de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), informó que la OEA solo ha dado “patadas de ahogado” al reconocer al supuesto representante de Guaidó. “Son patadas de ahogado porque la OEA ya no sirve en el contexto internacional para casi nada, solamente para agredir. La OEA está sepultada, es realmente un muerto andante, no sirve absolutamente para nada.”, afirmó.

Las delegaciones de México, Uruguay, Bolivia, Nicaragua, Guyana, Antigua y Barbuda y El Salvador rechazaron la resolución de este martes sobre Venezuela y alegaron que la Carta de la OEA no faculta al Consejo Permanente a acreditar representantes de un Estado. El representante de México, Jorge Lomónaco, afirmó que la resolución es “una victoria pírrica para un grupo de países, sin efectos reales y con potencial de consecuencias negativas para la OEA y su institucionalidad”. Aseguró que “la llamada doctrina de los 18 votos ha quedado instituida (…) se ha generado el precedente de que un órgano subsidiario pueda cuestionar, con solo 18 votos, decisiones soberanas«. En este sentido, explicó que este precedente sin fundamentación jurídica «podría afectar en un futuro la organización» y «podría ser usado en otro contexto otros actores y otra organización con fines desconocidos».

Este mismo martes, Venezuela emitió un comunicado en el que denuncia la contumaz conducta delictiva contra el país y advirtió las peligrosas y graves consecuencias de esta violación descarada e intencional de las normas elementales del derecho internacional, que convalida el plan de golpe de Estado iniciado el 23 de enero pasado.

A continuación el texto íntegro del comunicado:

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, denuncia ante la comunidad internacional y los pueblos del mundo la descarada  y criminal violación del Derecho Internacional y de la Carta de la Organización de Estados Americanos durante la Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA ocurrida el 09 de abril de 2019,  durante la cual un grupo de Gobiernos satélites de Washington ha dado aval a un títere político designado por Donald Trump.

Se trata de una de las más infelices decisiones tomadas en la larga historia de desafueros jurídicos y políticos de esta Organización, y una vulgar instrumentalización del chantaje y la presión contra los Estados miembros para satisfacer los deseos de la política neo monroísta de Washington.

Con la ilegítima aceptación de un fantoche político cuya espuria existencia resulta de la transgresión del ordenamiento jurídico de la República Bolivariana de Venezuela, la OEA convalida el plan de golpe de Estado iniciado el 23 de enero pasado, y pretende crear condiciones para profundizar la agresión injerencista contra nuestro país, incluyendo la amenaza de una intervención militar.

Con esta decisión -que hunde aún más a la OEA en el desprestigio y la ilegalidad- EE.UU y sus Gobiernos satélites demuestran que nunca contaron con la mayoría necesaria de los Estados miembros para agredir a Venezuela y, al final, se vieron forzados a vaciar la organización de todos sus principios.

El Gobierno Bolivariano de Venezuela, fiel a sus principios republicanos y democráticos, a su Constitución y al Derecho Internacional, enfatiza que no reconocerá ningún emisario político, sea cual sea la titularidad o denominación que se le otorgue ante el seno de la OEA, que no haya sido designado de conformidad con las  disposiciones constitucionales, es decir, por el máximo representante del Poder Ejecutivo Nacional y Jefe de Estado de la República Bolivariana de Venezuela, el Presidente Nicolás Maduro Moros.

En ese sentido, el Gobierno de Venezuela informa que toda acción, decisión y/o acuerdo adoptado de manera bilateral o multilateral en el seno de la Organización de Estados Americanos con la participación de un fantoche político usurpador, será considerado por el Gobierno venezolano como un acto nulo y carente de legalidad. Por lo tanto, el Estado venezolano, no estará obligado a cumplir ninguna de las disposiciones acordadas con un procónsul designado por Washington, ni mucho menos a resarcir en ningún área, al Estado o grupos de Estados que se comprometan con ilegítimos representantes que finjan actuar a nombre del Estado venezolano, sin que ello suponga desconocimiento de los tratados y acuerdos bilaterales y multilaterales previamente acordados por la República Bolivariana de Venezuela.

Ante el evidente fracaso del golpe de Estado iniciado en enero pasado, el Gobierno de Trump ha movido a sus peones políticos en el continente para doblegar la voluntad democrática de los Estados miembros y darle barniz legal y un dudoso oxígeno a  la agresión contra Venezuela. Washington ha forzado una decisión criminal, ha iniciado una ruta tenebrosa que ensombrece el futuro de las relaciones entre los Estados en el continente.

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ratifica su indeclinable decisión de abandonar la Organización de Estados Americanos el próximo 27 de abril de 2019, de conformidad con la denuncia efectuada hace dos años, y en el marco de los procedimientos correspondientes, al considerar que la República Bolivariana de Venezuela no puede permanecer en una organización arrodillada a los intereses imperiales y supremacistas de la administración estadounidense.

En Caracas, cuna de libertadores, a los 09 días del mes de abril de 2019.