Un total de 147 nuevos casos de COVID-19 (de los cuales 140 comunitarios y 7 importados) fueron detectados en las últimas 24 horas por las autoridades sanitarias venezolanas para elevar la cifra total de contagios a 114.230, mientras que la tasa de recuperados se encuentra en 95 por ciento del total de casos, al sumar 108.268 sanaciones con tratamientos gratuitos que garantiza el Gobierno Bolivariano.
Así lo dio a conocer este domingo 3 de enero, la vicepresidenta Ejecutiva de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, a través de su cuenta en la red social Twitter @drodriven2, al término del trabajo diario de la Comisión Presidencial para el Control y la Prevención de la COVID-19. En cuanto a los casos importados informó que los 07 proceden de México, con entrada por La Guaira.
Lamentablemente se reportan dos nuevos fallecidos a causa de este virus, que elevan a 1.034 el total de víctimas fatales.
En la semana 41 y día 294 tras confirmarse el primer caso en Venezuela, estas son las estadísticas generales del Coronavirus: total de contagios 114.230; pacientes recuperados 108.268 (95%); casos activos actuales 4.928 y total de fallecidos (1.034), escribió Rodríguez en su cuenta de Twitter.
El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, destacó que a pesar que al inicio de la pandemia “gobiernos occidentales, su prensa, la oposición venezolana, agencias y ONG’s auguraban (¿deseaban?) lo peor para Venezuela”, las estadísticas demuestran que la nación Bolivariana actualmente es uno de los países con mejor manejo de la COVID-19.
Venezuela ha sido uno de los países vanguardia en Latinoamérica en el control y combate de la pandemia por la COVID-19 con acciones tempranas para la prevención y para la preservación de la vida. Pese al bloqueo económico y comercial del que es víctima por parte del Gobierno de Estados Unidos, la nación suramericana ha logrado establecer medidas efectivas que han permitido el control de esta enfermedad en todo el territorio. Entre las medidas implementadas por Venezuela destaca el método 7+7 Plus que incluye siete días de flexibilización supervisada y siete días de cuarentena radical, además del perifoneo constante con campañas para concienciar sobre la enfermedad, así como la supervisión de los cuerpos de seguridad de las normas de bioseguridad.
